ENVEJECIMIENTO Y SALUD
Está comprobado que la desorganización mitocondrial (alteraciones dentro de las células) causada por los
radicales libres de oxígeno que se forman en el proceso de respiración
celular, tiene un papel clave en el envejecimiento.
Una dieta inadecuada, rica en grasas y azúcar refinado, puede contribuir a
un envejecimiento prematuro, acompañado de numerosas enfermedades
degenerativas (cáncer, artritis, etc.) mientras una dieta mediterránea,
rica en verduras y frutas (y por tanto en vitaminas antioxidantes,
bioflavonoides y antioxidantes fenólicos) retardaría el envejecimiento y
protegería contra dichos procesos degenerativos.
Una dieta antioxidante e incluso el consumo de suplementos de antioxidantes
como las vitaminas A, C y E, están especialmente indicados para proteger
contra la aterosclerosis y los procesos cardiovasculares que de ella
derivan, ya que según estudios recientes, la peroxidación de las
lipoproteínas ligeras -que es prevenida por los antioxidantes- tiene un
papel fundamental como factor de riesgo de la aterosclerosis.